martes, 13 de diciembre de 2011

Nueva emocionalidad- sentación- emociones complejas por Maria Ceña


La estética que entreteje la unidad del lenguaje coreográfico es la nueva emocionalidad, término que acuñamos como la contradicción del sujeto contemporáneo, contradicción de ser dos en uno, de estar sujetos a algo que no manejamos, a algo que falta y falla. Por esto el cuerpo que aparece es un cuerpo no completo, que engendra otro tipo de belleza que niega el ser igual a todos, la fascinación por la imagen preponderante de los mass media, y da cuenta de la condición de un cuerpo parpadeante entre lo pulsional-animal-pasional y un rotar hacia dentro, que busca el espacio de la interioridad del pensamiento.

La nueva emocionalidad- tiene como objetivo relacionar y estimular los diferentes sentidos y modalidades perceptuales, para llegar a otros estados de conciencia, que llamamos emociones complejas, que vienen a la superficie gracias a estas asociaciones no racionales pero que de alguna manera están habitando nuestras profundidades.

Con respecto al espacio lo concebimos como un lenguaje desde donde percibimos al mundo. A esta operación la llamamos sentación, mas allá de la representación moderna y la presentación contemporánea, la sentación va al asiento de lo otro y el otro, es decir que salimos al encuentro del acontecimiento. Para ello damos un salto para que suceda, nos arriesgamos allí, en ese abismo entre el viejo espacio donde se impulsa el salto y el nuevo lugar donde se cae. Entonces este salto es condición de la caída a la nueva posición que implica nuevas perspectivas para experienciar el mundo y por consiguiente nuevas maneras de percibirlo en una multiplicidad de órdenes